Pablo BustinduySumar
Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
«Gracias, señor presidente. Intervengo ahora para dar una réplica que condensaré. No intervendré en la apertura del próximo debate porque, efectivamente, lo he planteado desde una lógica de profunda coherencia y unidad. Estos dos debates van a la par. Así lo hemos trabajado en toda la legislatura. Así me comprometí -lo ha recordado el portavoz de Esquerra, pero también lo hemos dicho públicamente durante toda la legislatura?-, dije que no traeríamos las leyes a esta Cámara hasta que la financiación no fuera un hecho garantizado. El orden del día de hoy refleja el cumplimiento de ese compromiso. Creo que de la mayor parte de las intervenciones se deduce una reflexión general, y luego atenderé muy rápidamente algunas cuestiones particulares que se han mencionado. La primera es que, evidentemente, toda mi intervención iba encaminada a diseñar la proporción, la magnitud del desafío que nuestro orden social, nuestro contrato social va a afrontar en las próximas décadas. Lo que tenemos que decidir ahora es si desarrollamos la infraestructura, la red de protección social para poder dar una respuesta desde una óptica de derechos de ciudadanía. Es una evidencia que ni un decreto ley de financiación extraordinaria sin precedentes -como este en su magnitud?- ni una reforma que llega todo lo lejos que ha podido llegar van a ser un chasquido de dedos que mágicamente resuelva las insuficiencias y las limitaciones de un sistema que tiene solo veinte años de historia y que ha vivido más de la mitad de esa historia bajo unas condiciones de infrafinanciación, de precariedad y de insuficiente desarrollo. No va a ser un chasquido de dedos, no va a ser mágico, pero hay tres elementos inesquivables con los que sentar las bases para darle respuesta.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.