Noemí Santana PereraPodemos
Diputada
«Muchas gracias, señor presidente. Durante muchos años, en nuestro país se ha construido el Estado del bienestar sobre un pilar invisible: los millones de mujeres que cuidan sin descansos y sin derechos. Eso, sin lugar a dudas, había que cambiarlo y es lo que hoy vamos a debatir: el modelo de cuidados, cómo queremos cuidar en nuestro país. Por eso, esta ley supone un cambio importante, porque detrás está el paso de un modelo asistencial a la apuesta por un modelo de vida independiente, a la apuesta por que las personas puedan decidir cómo y dónde envejecer, porque la mayoría de nosotras, si nos dan a elegir, queremos envejecer en nuestro entorno, queremos ser cuidadas en nuestro entorno, en nuestra comunidad, y, eso sí, que se nos brinden los apoyos necesarios por parte de las Administraciones. Este modelo que queremos construir lo que pone en el centro es el proyecto de vida de las personas y que el sistema acompañe para ello. También, corrige situaciones que veníamos denunciando durante años; por ejemplo, elimina incompatibilidades de prestaciones para que las personas no tengan que elegir entre unas y otras; reconoce automáticamente el grado de discapacidad de aquellas personas que ya tengan reconocido el grado de dependencia y así se evita duplicar trámites y se agilizan muchísimo los procedimientos, y por primera vez se reconoce de manera expresa la figura de la cuidadora principal. Porque algo que me resultaba absolutamente paradójico en este sistema, que, como les decía, se sostenía en las espaldas de las mujeres cuidadoras, es que en la ley anterior apenas se hablaba de ellas. Hoy, por fin, pasan a ser una figura reconocida, con derecho a formación, acompañamiento, conciliación y mayor protección, y eso, sin lugar a dudas, es un avance.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.