Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«I acabo. Avui guanyem una batalla. El combat continuarà al Senat, als pressupostos i a cada transferència, però avui votem sí per la senyora que espera la plaça de residencia. Avui votem sí per la senyora que espera a la plaça de residència, el noi Amela, que necessita el suport les vintiquatre hores, a la treballadora familiar que cobra 1000 euros per una feina que en val molt més. Aquesta és una altra assignatura pendent d'aquesta societat: paguem molt poc i tenim molt males condicions per les persones que cuiden dels nostres avis i els nostres malalts. Perquè les lleis per sí soles no cuiden a ningú, cuiden les persones amb sous dignes, amb serveis públics i finançament garantit. Moltes gràcies. Hem fet un pas, però com deia abans, la guerra continua. Gracias, presidente. Señorías, quiero dar las gracias al ponente, a todos los diputados que han contribuido a hacer mejor esta ley, al ministro y a la letrada Mercedes Cabrera, que sin ella esto habría sido muy diferente y mucho más complicado. Y, bueno, también quiero darles las gracias a todos por su trabajo. Hace veinte años esta Cámara prometió a la gente trabajadora que cuidar dejaría de ser un problema privado, que cuando en casa no se pudiera más habría un Estado detrás. Esa promesa se escribió, pero no se terminó de pagar, y una promesa que no se paga se convierte en una mentira fatídica. Mientras tramitábamos esta reforma, una persona cada diecisiete minutos ha muerto esperando esta ayuda, 85 al día y casi 8000 sin haber sido siquiera valoradas. En Cataluña, han muerto 4342 personas solo hasta mayo, una de cada tres casi de todo el Estado. Tras cada cifra hay una madre, un padre o una vecina que cuidó a todo el mundo y a quien nadie cuidó cuando lo necesitaba. Gente que levantó nuestros países y que ha muerto haciendo cola ante la puerta del estado del bienestar. Por eso les pido nuestro voto. Esquerra Republicana va a votar sí. Un sí con memoria, con condiciones y con vigilancia.»
Fragmento 5 de 9 de esta intervención.