Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«... se acaban las contenciones como rutina; más humanidad para las personas mayores que tengan la dependencia reconocida y que tendrán también reconocida la discapacidad sin repetir el calvario; la vivienda habitual no contará, y ninguna familia tendrá que devolver la prestación del mes de la defunción -nunca más esa carta?-. En esta ley, además, también hay una huella republicana -no la única, ya he dicho que es una cosa colectiva?-, porque hemos puesto negro sobre blanco la perspectiva de género. El trabajo de cuidados está feminizado, invisibilizado y mal pagado y, por fin, el Estado tendrá que medir cuánto aporta a la economía ese trabajo no remunerado de las mujeres y estudiar una prestación para dignificar a las trabajadoras del hogar. Asimismo, la reserva del 4 % de la vivienda protegida; la emancipación y la vida independiente, que constan en la ley, significan que vivas de manera independiente y que no te gestione nadie tu vida; los datos públicos y desagregados, porque solo se puede medir aquello que se puede contar, y que no se quede nadie fuera, ni las personas migrantes ni el mundo rural. El otro gran bloque es el blindaje de las competencias de la Generalitat: sanciones, consejo interterritorial, derecho propio... Nadie ha ido tan lejos en esto como Esquerra Republicana, digan lo que digan algunos. Lo digo con la complicidad de otros grupos, como el Grupo Vasco o Bildu: los derechos sociales se defienden mejor desde el autogobierno. A veces cuesta entender esto y hay que luchar por ello siempre.»
Fragmento 7 de 9 de esta intervención.