Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Segunda consideración. La libertad de expresión se predica de lo que nos molesta, no de lo que nos gusta. La libertad de expresión se predica con mayor amplitud con respecto a quienes tienen una posición preeminente, sea buscada -porque te presentas en las elecciones, eres periodista, tienes tus opiniones colgadas en la red?- sea por ser del Consejo General del Poder Judicial o instituciones del Estado. Es evidente que tienen un recorrido, un camino mucho más largo de admisión de críticas, claro que sí. Y también es evidente que estas críticas pueden hacerse de una forma que no nos guste, pues claro que sí. Pero es libertad de expresión; cuando esto no se entiende es cuando uno siempre ha pertenecido a las clases que han constituido estos poderes: la aristocracia, el juzgado... Este tipo de elementos hacen que les resulte tan raro algo como la libertad de expresión. Yo tengo que poder decir que, en mi opinión, un juez o alguien del Consejo General del Poder Judicial es prevaricador; lo tengo que poder decir. Además, les digo algo: tal y como está el Consejo General del Poder Judicial, nunca jamás va a recaer una sentencia que me dé la razón, porque perro no come perro -no sé cómo decírselo de otro modo?-, y lo muy corporativistas que son impide que haya cualquier crítica y cualquier validación de su trabajo, lo cual, por cierto, les está machacando su democracia.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.