Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Gracias, presidenta. Buenos días, señor ministro. Nosotros, Podemos, vamos a convalidar este real decreto porque contiene medidas necesarias que no queremos bloquear, pero lo vamos a hacer diciendo con claridad las insuficiencias y pidiéndole, aunque ya sin demasiada fe, un cambio de rumbo que no ha llegado y que parece que no va a llegar. Empecemos por lo positivo. Este decreto protege temporalmente el empleo, prohibiendo despidos a las empresas beneficiarias hasta septiembre. No es mucho, pero al menos hasta septiembre reconocemos que las crisis causadas por las guerras del imperialismo no pueden ser pagadas por las clases trabajadoras de este país. Y también valoramos las ayudas directas a sectores estratégicos, lo que demuestra que cuando el Estado quiere intervenir en la economía puede hacerlo. Pero, señor ministro, hasta aquí llegan los elogios. Y lo lamento de verdad, pero este real decreto repite los errores que ya denunciábamos hace unos meses y añade algunos nuevos. Veámoslos. En primer lugar, ustedes establecen una retirada gradual de las rebajas fiscales a los carburantes, como ha dicho usted, de los 15 céntimos actuales a los 5 céntimos de septiembre, mientras que en la propia exposición de motivos reconocen que persisten las dudas sobre el alto del fuego de Estados Unidos en Irán y que el despeje de minas en Ormuz puede prolongarse meses. Si ustedes mismos admiten que la crisis en Oriente Próximo continúa, ¿por qué reducen las bonificaciones entre julio y septiembre? La respuesta está en el artículo 14 de este mismo real decreto: necesitan cuadrar las cuentas del sistema eléctrico después de regalar 315 millones de euros adicionales a las eléctricas. En segundo lugar, este Gobierno sigue sin topar precios. Para ustedes es una especie de anatema, no se puede hablar. Este decreto moviliza más de 800 millones de euros en rebajas fiscales y ayudas, pero ni un solo artículo obliga a las petroleras y a las eléctricas a limitar su margen de beneficios. El nuevo sistema de vigilancia que ustedes plantean en el artículo 28 bis es puramente estético: podrán publicarse listas de gasolineras con comportamientos anómalos. Señor ministro, sin sanciones reales, sin topes obligatorios, eso, usted lo sabe, no va a servir para nada; una gasolinera no va a bajar sus precios porque salga en una lista. Y, en tercer lugar, este decreto sigue siendo un subsidio encubierto a la industria petrolera. El Estado renuncia a más de 500 millones en ingresos fiscales, pero no está garantizando que esta rebaja llegue íntegramente a los consumidores, a los ciudadanos y las ciudadanas, y esto pasa mientras Repsol ha ganado 929 millones de euros este primer trimestre del año, un 154 % más. ¿De verdad usted piensa que las petroleras necesitan más regalos? Digo más, ¿a usted le parece que estas son políticas de un Gobierno que se llama progresista o de izquierdas? Nosotros creemos que no y esto es más de lo mismo: socializar las pérdidas provocadas por las guerras del imperialismo mediante renuncia fiscal o, dicho de otro modo, blindar los beneficios de Repsol o Moeve con el dinero del Estado, con el dinero de todos. En Podemos pensamos que por aquí no es, señor ministro, y se lo hemos dicho ya muchas veces. Cuando se trata de proteger a la gente de una crisis económica, de una pandemia o de las crisis provocadas por Trump el único mecanismo no pueden ser las rebajas fiscales y los subsidios encubiertos a las industrias petroleras y energéticas. Lo más eficaz son las políticas redistributivas, recuperar el impuesto a las energéticas, prohibir desahucios y topar los precios de combustibles, alquileres y servicios esenciales. Eso es lo que funciona y eso es lo que haría un Gobierno que gobierne para la mayoría social. Desgraciadamente, no es lo que vemos. Muchas gracias. (Aplausos).»