Ángel Ibáñez HernandoPP
Diputado
«La pregunta es: ¿por qué está la situación así? Está claro: sus hechos los delatan como socialistas a la hora de abordar los temas de la Administración. No tienen ya autoridad moral para seguir gestionando la función pública. ¿Por qué? Porque tienen socialistas condenados ya por usar la Administración creando una plaza ficticia para el hermano del presidente, porque pronto habrá un juicio en el que una persona pagada por todos los españoles ha sido empleada presuntamente por la mujer del presidente para sus negocios privados, porque se han dedicado a nombrar al guardián de los avales de las primarias de Sánchez o a un exgerente del Partido Socialista como consejeros en sociedades públicas sin tener la más remota idea de los temas que gestionaban, y porque también se juzgará en breve que hayan estado creando plazas en la Administración dirigidas a amigas íntimas de ministros las cuales ni siquiera iban a trabajar. (Una señora diputada: ¡Muy bien!-Aplausos). Lo que ya no es soportable es que hasta los propios miembros del Gobierno desprecien a la Administración. Podríamos hacer unos Óscar, el Óscar al descaro, el Óscar a la caradura... El Óscar al descaro se lo vamos a asignar a usted, al ministro de Función Pública, señor López, que ha mostrado el mayor desprecio a la Administración de Justicia en este país cuando afirmó, abro comillas: Hay jueces que prevarican y si no son ellos, son gente de su entorno. Se lo voy a decir alto y claro, los jueces de este país se pasan años y años de su vida estudiando y preparándose para administrar justicia, que es el mandato constitucional que se les otorga, y que venga alguien como usted -con el currículum precisamente que tiene usted- a despreciarlos es una vergüenza. Así que, por muy ministro que sea, más le vale lavarse la boca antes de hablar de la Administración de Justicia. (Aplausos.-Un señor diputado: ¡Bravo! ¡Bravo!). El siguiente Óscar es el Óscar a la caradura, para otro ministro, Óscar Puente, que la semana pasada criticó que la justicia se haya pronunciado sobre la plaza del hermanísimo de Sánchez. O sea, al ministro Puente debe de parecerle normal que a un tipo del Partido Socialista se le ocurra usar la Administración que gobierna para inventarse una plaza ficticia con un proceso viciado y dárselo al hermano del presidente, y cuando un tribunal considera acreditado que se ha incumplido la ley, al ministro le parece mal que la justicia entre a juzgar a quienes incumplen la ley. ¿Pero se puede tener más cara dura, señor López?, ¿se puede tener más cara dura? (Aplausos). Claro, que lo de estos Óscar no es de extrañar cuando ambos han tenido de maestro y faro moral a Zapatero que, por cierto, acaba de pasar recientemente por un masaje en 'Telepedro' del que parece que ha salido diciendo que no sabe nada. Pero tendrá que responder ante la justicia por organización criminal, por tráfico de influencias tras presuntamente haber cobrado una comisión usando la Administración española para autorizar un rescate millonario que hemos pagado todos los españoles. Esperemos que se le juzgue y, en caso de que sea culpable, pague por ello. (Aplausos.-Un señor diputado: ¡Muy bien!).»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.