Ángel Ibáñez HernandoPP
Diputado
«Mire, señor ministro, la función pública no es una moneda de cambio ni una extensión orgánica del partido que esté en el poder; es una institución del Estado, una garantía de neutralidad y sometimiento a la ley. Por ello, frente al desastre de lo que están gestionando hay esperanza porque, más pronto que tarde, un nuevo Gobierno se va a ocupar adecuadamente de los más de tres millones de empleados públicos de este país. Lo va a hacer abordando una reforma integral y negociada de la función pública; aprobando una planificación plurianual de los recursos humanos que esté vinculada a las necesidades reales; lo va a hacer ejecutando las ofertas de empleo público pendientes; lo va a hacer estableciendo una solución constitucional y eficaz frente al abuso de temporalidad; también recuperando una dirección pública profesional como pilar básico de una Administración moderna; captando y reteniendo el talento tecnológico, sanitario y científico que este país merece; modernizando los procesos selectivos y, en definitiva, recuperando el valor de los empleados públicos y los servicios que prestan los españoles. Su tiempo se acaba. Ya queda menos para que esto ocurra y solo esperamos que den la voz a los españoles para que ellos mismos se lo digan alto y claro. Muchas gracias. (Una señora diputada: ¡Muy bien!-Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.