Pedro Navarro LópezPP
Diputado
«Señorías de los grupos minoritarios, miren el banco azul -ahora vacío, como casi siempre- y piensen que Zapatero, para cometer presuntamente un delito de tráfico de influencias, se tuvo que reunir con uno de los que se sienta ahí (señalando los escaños del banco azul.-Una señora diputada: ¡Sí señor!), le tuvo que coger el teléfono uno de los que se sienta ahí y le abrió la puerta del despacho uno de los que se sienta ahí. Para que haya tráfico de influencias, uno de los que se sienta ahí -que tarde o temprano lo verán- tuvo que hacer algo. Por lo tanto, con esos es con los que ustedes están llegando a un acuerdo ahora para salvar los muebles (aplausos) antes de que se apague la luz, que es lo único que les importa, a costa de los españoles. Pero claro, ¿qué hace el Gobierno, señor secretario de Estado? ¿Qué hace el Partido Socialista? Lo que llevan haciendo toda la legislatura: renunciar a sus principios. Un Partido Socialista que en el año 1982 fijó estos mismos requisitos, porque las enmiendas que ha presentado mi grupo, excelentemente defendidas por mi compañero José Antonio Bermúdez de Castro en el último Pleno y por mi otra compañera ponente, Carmen Navarro, durante la ponencia, las podría haber firmado el Partido Socialista perfectamente si no fuera porque necesitan un poquito más de tranquilidad para aguantar en la Moncloa los meses que sean necesarios. (Aplausos). Ese es el único motivo, arañar unas semanas en la Moncloa. No hay ninguna necesidad institucional de reformar las reglas de la convivencia en este Parlamento. No la hay. Una previsible pérdida de apoyo electoral es lo que les ha empujado a hacerlo, señorías de los grupos minoritarios. Esta no es una rebaja simbólica. Pasar del 5 al 3, cuando no hay 15 diputados, para tener grupo propio es mucho más que una rebaja simbólica. Es una modificación reglamentaria con nombre y apellidos, solo les beneficia a ustedes. Esto es una obviedad y, por lo tanto, desde luego que no se sostiene. Y nos lleva, además, al principio de todo, porque así empezó la legislatura, modificando el Reglamento para que se pudiera hablar en este Parlamento en las lenguas de todo el Estado, otro pago político con el mismo comprador y con el mismo vendedor. Exactamente lo mismo: precio político; eso sí, pagando todos los españoles.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.