Pedro Navarro LópezPP
Diputado
«Y llegamos al fondo de la cuestión, porque al final, señorías -les molestó mucho cuando mi compañero Bermúdez Castro se lo dijo, pero es la realidad-, ¿de qué va esto? Esto va de medios materiales: va de despachos, de presencia fija en los órganos de la Cámara, va de asesores, va de subvenciones. No va de pluralidad. ¿Y por qué digo que no va de pluralidad? ¿Cuántos diputados hacen falta en el Parlamento Vasco para tener grupo propio, señorías del Partido Socialista, que gobiernan allí también? Tres, el 4 %. ¿Cuántos diputados hacen falta en el Parlamento de Cataluña para tener grupo propio? Cinco, el 3,7 %. ¿Cuántos diputados pretenden que hagan falta para tener grupo propio aquí? Según su propia iniciativa, es mucho más caro tener grupo parlamentario propio en sus parlamentos -allí les da igual lo que opinen los demás- que en el Congreso de los Diputados, según sus enmiendas. (Aplausos). La comparación enseña evidentemente sus vergüenzas, aunque es obvio que les da igual. Mantienen en sus propios parlamentos autonómicos, allí donde gobiernan o cogobiernan, un porcentaje que aquí quieren tumbar. Señorías del Grupo Socialista, a los de 1982 y a los de hoy yo creo que les debería dar que pensar esto. Nuestro grupo va a defender sus enmiendas porque creemos que el Reglamento del Congreso no se puede convertir en un instrumento de negociación por el inminente proceso electoral que tenemos delante. Defendemos el mantenimiento de unos requisitos objetivos iguales para todos que impidan el fraude de ley que supone el préstamo de diputados entre formaciones para fabricar grupos artificiales. Defendemos que quien quiera tener grupo propio se lo gane en las urnas con el apoyo de los ciudadanos, no en el pasillo a cambio de un voto por alguna iniciativa. Esta Cámara representa a toda España, no a la suma de sus intereses particulares, señores del Gobierno y de los grupos minoritarios, y por eso defenderemos nuestras enmiendas hasta el final, porque prolongar artificialmente una legislatura que, en el fondo, todos sabemos que está acabada no tiene ningún sentido. Lo que han demostrado con esta iniciativa, señores del Grupo Socialista, es que lo que ocurrió en 1982 -cuando ustedes mismos llegaron a un acuerdo para defender la pluralidad de todos los españoles, pero también la lógica parlamentaria, como en todos los parlamentos de nuestro entorno- se ha caído, como los propios principios del Partido Socialista. No hay más que mirar a los escaños del Gobierno, en los que no hay absolutamente nadie. No hay más que mirar, señorías del Grupo Socialista, a sus propios escaños y verles la cara a lo largo de toda la legislatura. Han renunciado tantas veces a sus principios que ya les da igual. (Rumores.-Aplausos). Ya les da igual.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.