Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Gracias, presidente. Hoy culmina la tramitación de la ley de cribado neonatal, que regresa del Senado con una enmienda del Partido Popular. Pero, antes de valorar esa enmienda, conviene que expliquemos bien qué ha pasado con esta ley, porque esta ley se presentó con un objetivo aparentemente loable, como era homogeneizar la prueba del talón en todo el Sistema Nacional de Salud. Durante la tramitación de la ley se registraron más de cuarenta enmiendas centradas en aspectos técnicos, pero todo cambió un 17 de junio -la víspera de la sesión de la Comisión de Sanidad- cuando el Grupo Socialista, el Grupo Popular y SUMAR presentaron una enmienda transaccional que no guardaba ninguna relación con el objeto de esta ley. Su contenido era una disposición final para la modificación del artículo 97 del real decreto de garantía y uso racional de los medicamentos, con el objetivo de blindar la confidencialidad de los precios que el Estado paga a las multinacionales farmacéuticas. La justificación que se ofreció -evitar la aplicación de la cláusula de nación más favorecida por parte de la Administración norteamericana- a nosotros nos pareció un pretexto muy débil, frente a lo que debe ser el derecho a la información y el derecho a la soberanía sanitaria. En la práctica, lo que hace esa modificación es blindar un diseño de opacidad estructural para muchos años y que va a durar mucho más allá de que Trump abandone la Casa Blanca. No es algo que diga solamente Podemos, sino que han alzado la voz contra esta enmienda -que finalmente se aprobó- colectivos muy potentes, muy importantes en la defensa de la sanidad pública y la transparencia, como la Fundación Ciudadana Civio, las Mareas Blancas, la Asociación Acceso Justo al Medicamento, colectivos por la sanidad pública y la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. En Podemos, por supuesto, apoyamos el cribado neonatal, pero nos negamos a que se utilice la sanidad o el derecho a la salud de la infancia como coartada para perpetuar los beneficios opacos de la industria farmacéutica, y por eso en su momento votamos en contra de esta ley.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.