Carmen Martínez RamírezPSOE
Diputada
«Este Gobierno, como saben, lleva ocho años, señorías, demostrando que cree en la gestión sanitaria, que cree que la gestión sanitaria es prevención, que la gestión sanitaria empieza antes de la enfermedad. Por ello, hemos ido aumentando los fondos destinados a la investigación de las enfermedades raras y ampliando el número de enfermedades incluidas en el programa, con el acuerdo, todo hay que decirlo, de las comunidades autónomas y del Ministerio de Sanidad. (Aplausos). Señorías, el texto que acordamos en la Comisión de Sanidad fue fruto del consenso de la mayoría social y política, por eso en mi grupo parlamentario no entendemos por qué el Grupo Popular ha puesto tanto interés en enmendar una ley en el Senado que venía avalada por su mismo partido para introducir trabas que van a dificultar o podrían dificultar su puesta en marcha. La viabilidad económica de la ley, señorías, está garantizada por la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, una ley, por cierto, impulsada por la ministra Ana Pastor y que en su artículo 10 regula la financiación de todas las actualizaciones de la cartera de servicios que se han ido realizando. Por tanto, señorías, la estructura jurídica que ha servido para la financiación y para aumentar el panel de enfermedades aprobado y puesto en marcha en el año 2024 -les recuerdo, de 7 a 21- es la misma y, por tanto, es válida para garantizar la viabilidad del texto actual. No hacía falta poner ninguna enmienda. Y yo me pregunto, ¿debemos entender que el Partido Popular pretende corregir el sistema de financiación que el propio Partido Popular creó y que ha permitido ampliar durante más de veinte años la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud? La disposición adicional que el Grupo Popular ha forzado no establece ninguna obligación presupuestaria real, es un simple trampantojo sin fundamento, señorías. Por cierto, el mismo escaso fundamento que tienen las afirmaciones hechas en las últimas semanas por su líder, el señor Feijóo, que ha encontrado un nuevo enemigo público: el absentismo laboral, que él, en su ignorancia, vincula a las bajas por enfermedad.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.