Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, España sufre una invasión migratoria a causa de la nefasta política de puertas abiertas que el bipartidismo ha fomentado durante décadas. Ahora el Gobierno ha llevado a cabo un proceso de regularización de medio millón de inmigrantes que, en realidad, serán finalmente más de dos millones de personas, una vez que los ahora regularizados lleven a cabo sus procesos de reagrupación familiar. La imprevisión y la falta de controles adecuados han sido las notas características de este proceso, al que se han presentado 1,2 millones de solicitudes tramitadas sin los adecuados controles policiales, porque, además, miles de ellas han sido entregadas a ONG para que las gestionen. Por supuesto, las redes internacionales de falsificación documental han hecho su agosto, y la Unión Europea ha manifestado su preocupación y rechazo ante esta regularización, anunciando que serán devueltos a España aquellos que, regularizados aquí, quieran instalarse en otro Estado de la Unión. La regularización se ha hecho sobre la base del nuevo reglamento de extranjería, que es un coladero al reducir al máximo los requisitos del arraigo. El colmo es que, además, se ha regularizado a individuos que hoy andan cometiendo delitos en nuestras calles o están incluso en prisión provisional, con tal de que no tengan antecedentes penales, aunque tengan un amplio historial de antecedentes policiales, que son cosas distintas. La consecuencia de esta regularización acentúa aún más el efecto llamada y, con ello, el colapso de la sanidad y de los servicios sociales, precariza el mercado laboral y los sueldos, agrava el problema de la vivienda y traerá más delincuencia. Todo ello en perjuicio de las clases trabajadoras, que son las que más sufren esas consecuencias en su vida cotidiana y en sus barrios.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.