29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

José María Sánchez GarcíaVox

Diputado

«Con la venia. Una vez más esta romería civil del mes de agosto que convoca el Partido Popular. No se sabe muy bien para qué, pero, en fin, ellos insisten en hacerlo y no podemos desatender tan amable invitación, aunque he de decir que no sé si es muy urgente. También lo duda el señor Legarda, pero siempre duda el señor Legarda sobre aquello que pueda ser lesivo para el Gobierno. Claro, siempre duda: hay que calcular bien los apoyos a los efectos de saber cuáles son las recompensas de los apoyos. Por tanto, no sé si es urgente o no, pero lo que sé es que es muy grave que la directora general de la Guardia Civil y el director adjunto operativo estuvieran al corriente -cuando no hayan ordenado o participado- de todas esas actuaciones criminales por las que se instruye una causa en un juzgado de la Audiencia Nacional, en las que parece ser que era acaso jefe -jefe aparente, dado que el jefe está en otro lugar y no es de género femenino; bueno, no sé si ha cambiado de sexo entre tanto, pero, vamos, no es de género femenino-... Saben ustedes, todos los presentes, quién es el jefe; todos, sin excepción. Especialmente los socialistas lo saben mejor que todos los demás. Los demás vamos un poco a oscuras, pero es una oscuridad que ya se ha tornado como algo deslumbrante, porque todo evidencia que el jefe es Sánchez, que es el secretario general del Partido Socialista y el jefe de Gobierno. Bien, ¿actuaciones consistentes en qué? Actuaciones más o menos dirigidas por esa señora llamada Leire -también conocida como la fontanera- y consistentes en -obsérvese la gravedad del asunto- entorpecer, dificultar, acaso coaccionar, amenazar a jueces, fiscales y agentes de la autoridad que participan en causas relativas a eso que ya llamamos todos de modo general la corrupción. ¿La corrupción de quién? Insisto, ¿la corrupción de quién? La corrupción del Partido Socialista y de su Gobierno. (El señor Figaredo ÁlvarezSala: ¡Eso es!). Entonces, en esa corrupción están Ábalos, Koldo, doña Begoña, el hermanito o hermanísimo, el fiscal general del Estado -no por corrupción económica, sino por ser un fiscal servil ante los designios del Gobierno-, y así podríamos continuar hasta el infinito. Sí, la corrupción, en general. Entonces, respecto a todos aquellos jueces, fiscales y agentes de la autoridad que con su actuación, con arreglo a la ley, parecen perseguir tales crímenes, resulta que, a través de Leire pero con la intervención de agentes de la autoridad -léase el DAO- o altos cargos del Gobierno -léase la directora general de la Guardia Civil-, se trata de combatir, de frenar, de impedir o, como digo, incluso de amenazar o coaccionar a todos aquellos que persiguen esas actuaciones criminales, de modo que merecen este nombre común, que no hace falta que yo explique más porque todos ustedes saben de qué hablo, que es la corrupción del Gobierno y del Partido Socialista.»

Fragmento 1 de 3 de esta intervención.

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