Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Y aquí, señorías, para entenderlo desde el punto de vista de la opinión pública, conviene hacer un inciso y explicar algo con claridad, porque no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo, sin más, al otro lado de la frontera, como si fuera un saco de tierra, que es lo que parece que en algunas ocasiones se infiere de las declaraciones que hemos escuchado no solo a sesudos expertos o tertulianos, sino también, por desgracia, a responsables políticos, y estoy convencido de que hoy volveremos a escuchar desde esta tribuna. Yo quiero sostener y, además, reafirmo con convicción y con toda la determinación que España es una gran democracia, que somos un Estado social y democrático de derecho plenamente integrado en la Unión Europea y también en la comunidad internacional, y eso si significa algo es que hay una serie de leyes, de derecho, de tratados internacionales, de derecho comunitario, de legislación que nosotros mismos nos damos desde estas Cortes Generales que nos obligan a cumplir y fielmente preservar. Y lo hacemos, evidentemente, por obligación, pero también lo hacemos por convicción, por empatía, por dignidad (aplausos), porque pensamos que sirven para construir un mundo mejor y porque, además, también queremos que nuestros propios ciudadanos se vean protegidos por esos mismos derechos cuando se encuentren en otros países. Por tanto, proceder con arreglo a estas garantías no hace de nuestra democracia un sistema más débil, como, desde luego, insinúan desde esas poltronas los reaccionarios. Es todo lo contrario: una democracia no es más fuerte por saltarse la ley para resolver un problema; lo es cuando resuelve un problema sin saltarse la ley y cumpliéndola fielmente.»
Fragmento 7 de 16 de esta intervención.