Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«A día de hoy, señorías, es imposible decir si alguno de estos catalizadores habría provocado por sí solo esta crisis. Hacerlo exigiría construir un contrafactual que nadie puede construir, señorías, porque lo que sí que podemos afirmar es que combinados sirvieron para acelerar y facilitar un factor fundamental que ya estaba ahí y que no es otro que el deseo también de emigrar. (Rumores.-Risas). Sé que decir esto puede parecer una obviedad, pero también conviene recordarlo. Lo saben bien los ceutíes, lo saben bien los canarios, lo saben muy bien aquellos ciudadanos y ciudadanas que viven en primera línea. Conviene recordar que el muelle del Tarajal y la valla de Melilla separan a Europa, a España de África; que la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades que existen al otro lado no paran, por desgracia, de aumentar, y que son parte esencial de la ecuación por muy ajenas o lejanas que nos puedan parecer. Esto me lleva, señorías, a hablar del otro país involucrado en esta crisis: Marruecos. Miren, sé que mucha gente piensa que las autoridades marroquíes provocaron esta crisis y, como les decía antes, entiendo por qué. Soy consciente de las dudas, de los indicios, de las preguntas que hay en el aire. De hecho, me hago cargo de todas ellas; pero, señorías, como presidente del Gobierno me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia. (Rumores). Insisto, con rigor y con prudencia. (Rumores). Sí, defendiendo el interés general, defendiendo el interés de los españoles y tomando decisiones sobre evidencias. (Rumores). Sobre evidencias y no sobre sospechas sin contrastar ni prejuicios -que los hay- ni, por supuesto, tampoco intereses partidistas, porque hay pasos que cuando se dan ya no pueden deshacerse. Desde luego, en fin, escuchar durante este verano a un expresidente del Gobierno, que no visitó en ejercicio la ciudad autónoma de Ceuta, reivindicar la operación del Perejil es todo lo contrario a lo que yo quiero hacer como presidente del Gobierno. (Aplausos). En todo caso, señorías, lo cierto y verdad es que a día de hoy nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva en la ciudad española de Ceuta fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes. (Un señor diputado: ¡Hala!). El desempeño de Marruecos, señorías... (Rumores). Yo ya sé que para algunos, antes incluso del acontecimiento del 30 y el 31 de julio, ya había personas que lo sabían. Ya hablaremos de ello durante toda la mañana de hoy en el debate. En todo caso, señorías, el desempeño de Marruecos durante la crisis tuvo tres momentos distintos. Uno, antes del día 30 de julio, en el que los operativos de Marruecos funcionaron con normalidad y no se reportaron incidentes; un segundo momento, durante diez horas centrales del día 30 de julio, en el que la gendarmería marroquí permitió el cruce de la frontera; y, finalmente, un tercer momento, durante los días y semanas posteriores, en los que la gendarmería la controló -por cierto, de forma eficaz; recordemos el 12 de agosto, el 15 de agosto- realizando cientos de detenciones, evitando miles de cruces ilegales y facilitando de forma decisiva los retornos. Insisto, el 90 % de los retornos del día 30 y 31 de julio se produjeron durante las horas posteriores a esta crisis y, como hemos dicho en reiteradas ocasiones, desde el pasado 10 de agosto se han seguido produciendo esas repatriaciones voluntarias, esas devoluciones voluntarias en un número superior a 3300 personas.»
Fragmento 2 de 18 de esta intervención.