Diputado
«Señorías, traición; no hay otra palabra. Según la Real Academia de la Lengua Española, la traición es el hecho de faltar a la lealtad y a la fidelidad debidas, y el presidente Sánchez es un traidor. Ayer salieron cientos de miles de españoles en todos los barrios, pueblos y ciudades de España a defender Ceuta y a gritar eso al presidente del Gobierno. Traidor a España, traidor a los españoles, traidor a los ceutíes, traidor incluso a su propio partido, a sus propios compromisos y a sus propios electores, y hoy hemos comprobado que también es un traidor a los policías, a los que ha querido señalar y convertir en responsables de tomar la decisión de no defender nuestras fronteras. (Aplausos). Este Parlamento tiene competencia constitucional para impulsar un debate sobre la traición de Sánchez. Por desgracia, hoy solo los diputados de VOX se muestran dispuestos a hacerlo, pero yo no desespero y confío en que todas las fuerzas políticas reflexionen sobre ello. Traición, señorías, porque ha tardado treinta y cinco días, treinta y cinco días en subir a esta tribuna desde que una ciudad española de 84 000 habitantes fuera tomada por la fuerza y superada en número por los asaltantes. ¿Por cuántas personas? Setenta mil, dijo Sánchez el lunes en la radio; ochenta mil, dice su decreto; más de cien mil, nos dicen los ceutíes. En su Gobierno, las cifras, los datos y los documentos entran y salen de Ceuta con la misma facilidad que las personas.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.