Enrique Fernando Santiago RomeroSumar
Diputado
«Presidente, se ha actuado tarde, sin dimensionar la crisis humanitaria ni sus consecuencias políticas. Un mes se tardó en convocar al Consejo de Seguridad Nacional y al mando único; Antonio Maíllo lo pidió el 8 de agosto. La estrategia ha sido esperar a que quienes entraron en Ceuta retornaran voluntariamente. Setenta mil marroquís retornaron en las setenta y dos horas siguientes. Pero los miles de personas que quedan en Ceuta no tienen dónde retornar: niños y niñas sin familia, vulnerables, migrantes que no tienen futuro ni derechos en sus países, personas refugiadas que necesitan protección internacional por persecuciones y guerras. No son rubias de ojos azules ni todas son cristianas, pero tienen derechos humanos que nuestro Estado de derecho debe proteger. (Aplausos). La ley española y la europea, la directiva vigente, el reglamento de retorno o el nuevo reglamento de procedimiento de asilo establecen garantías para estas personas. El interés superior del menor exige que, antes de retornarlos, sean oídos y que sean protegidos a su vuelta. Desde la firma del tratado sobre menores en 2007, Marruecos no ha aceptado ningún retorno. Antes del 30 de julio, seiscientos expedientes de reagrupación familiar habían sido enviados a Marruecos y ninguno -ninguno- ha sido contestado. La solución que proponen VOX, el Partido Popular y las Administraciones que gobiernan ambos, incluido el señor Vivas, es devolver de inmediato a todas estas personas a Marruecos. Eso no va a ocurrir; no es solución, están mintiendo a Ceuta y a España. (Aplausos). Y el Gobierno debe dejar de defender soluciones imposibles que fortalecen la estrategia del Partido Popular y de VOX de prolongar la crisis. Las leyes de protección a la infancia aprobadas por el Gobierno de Rajoy impiden devoluciones inmediatas de menores y obligan a que las comunidades autónomas se hagan cargo de su guarda y custodia.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.