Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Mientras tanto, Ceuta sufría una crisis gravísima y ahí tenemos al tecnoligarca Elon Musk, uno de sus ídolos políticos, que lo que hacía era burlarse de España, convertía nuestro drama en un meme y lo que hizo el señor Abascal fue aplaudirlo. No criticarlo, no rechazarlo, no condenarlo, sino aplaudirlo. Y cuando desde Israel se cuestionó nada más y nada menos que la españolidad de Ceuta y Melilla y también desde think tanks de ultraderecha en Estados Unidos y se habló de los españoles como si fueran colonos, ¿qué es lo que hizo el señor Abascal? Agachar la cabeza, como cada vez que tiene ocasión, ante los poderosos. Se crece ante una niña migrante, pero se desinfla ante los oligarcas extranjeros que insultan no a este Gobierno, sino a España. (Aplausos). Todo esto se explica porque pasan tantas cosas, se dicen tantas burradas, que muchas veces acabamos igualando las cosas, pero hay gravedad en las declaraciones y me gustaría recordar unas palabras del señor Abascal en el año 2024. Cuando VOX abandonó los Gobiernos autonómicos del Partido Popular y aquella decisión aparentemente controvertida dentro de VOX generó contestación por parte de algunos que han acabado expulsados -así entiende la democracia el señor Abascal-, cuando VOX -decía- abandonó esos Gobiernos autonómicos en el año 2024, para explicar ante sus militantes y sus votantes el abandono de esos Gobiernos lo que dijo es que esa decisión había sido tomada -cito textualmente y abro comillas-: por gente más poderosa que nosotros -cierro comillas-. Nunca terminamos de entender quién era esa 'gente más poderosa que nosotros' a la que se referían el señor Abascal y VOX. ¿Quién manda realmente en VOX cuando llegan las decisiones importantes? No digo la de voy a expulsar aquí a todo aquel disidente, como hace el señor Abascal, que luego sube a tribuna dando lecciones de democracia. ¿Quién manda realmente en VOX cuando hay que tomar decisiones estratégicas importantes como es, por ejemplo, acabar con presencia en Gobiernos de coalición autonómicos? ¿Quiénes son esas personas importantes? ¿Quién decide su estrategia? ¿Quién fija las prioridades y hasta qué punto coinciden esas prioridades, por cierto, con los intereses de España? ¿Cuánta autonomía le queda al señor Abascal y a VOX después de tanta obediencia? Porque aquí se habla de soberanía, se habla de independencia, se habla de prioridad nacional, pero después buscan referentes fuera, reciben financiación de fuera, celebran decisiones tomadas fuera, incluso cuando perjudican a los españoles y a las españolas. Yo creo que eso no es patriotismo, señorías, tampoco creo que la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas españoles así lo consideren. Es un nacionalismo de escaparate, una obediencia al exterior, es una agenda camuflada que no sirve a España, sino a los intereses de unos pocos que, por cierto, no están en nuestro país y, desde luego, debilitan a Europa. (Aplausos). Tenemos muchos ejemplos. No es solamente que, a las claras, el señor Abascal haya subido y haya dicho que hay intereses importantes que nos exceden, que nos sobrepasan, decisiones que se han tomado fuera para decidir si estamos o no estamos dentro de un Gobierno autonómico. Además, por mucho que el señor Abascal y su grupo parlamentario se llenen la boca con la defensa de los agricultores y agricultoras y las gentes del campo en este país, cuando se han impuesto aranceles de manera unilateral a Europa -y, por tanto, a España- por parte de la Administración estadounidense y el Gobierno ha movilizado en un real decreto ley 14 000 millones de euros, lo que han hecho el señor Abascal y VOX es votar en contra. Dicen representar a los trabajadores creando un seudosindicato, pero se niegan a subir el salario mínimo interprofesional. Votan en contra de la reforma laboral. Anuncian que si gobernaran con el Partido Popular, votarían y derogarían la reforma laboral. Dicen que España se quema, que las políticas verdes arruinan a nuestro país, pero votan en contra de subirles el sueldo a los bomberos forestales que arriesgan su vida cada verano. Dicen que están con la ley y con el orden, con nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero la única realidad es que, mientras usted militaba en el Partido Popular, congelaron sus sueldos y redujeron su plantilla. Por cierto, este ha sido el Gobierno que más ha aumentado no solamente el número de plantillas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, hasta llegar a un máximo histórico, sino que hemos subido sus retribuciones casi en un 50 %. (Aplausos).»
Fragmento 5 de 27 de esta intervención.