Marta Madrenas i MirJunts
Diputada
«Todos vimos las imágenes en Elche: un menor del Barça reducido y brutalmente golpeado por la Policía Nacional solo por llevar una estelada. Y ahora, en Alcorcón, a un joven de Europa, de 20 años, lo separan de sus compañeros, lo tiran al suelo y lo golpean. Y hacen lo posible porque no se vea. Dos casos, dos jóvenes, una misma obsesión: la estelada. Ser independentista no es delito y llevar una estelada tampoco; un juzgado español ya lo dijo hace nueve años: retirarla vulnera la libertad ideológica. Pero hay seguidores del Nástic o del Girona que se han visto perseguidos y ustedes han sido incapaces de dar una instrucción elemental a la policía. Las esteladas no se tocan nunca, a nadie. En Elche los supimos porque había imágenes. En Alcorcón apartaron a quienes podían grabar. Una policía democrática debe poder ser fiscalizada, y quien se exceda lo tiene que pagar. Este no es el único escándalo bajo su mando: policías infiltrados en movimientos independentistas con identidades falsas y relaciones de pareja con activistas. En el Reino Unido, en un caso similar, se dieron disculpas públicas e investigaciones. Aquí nada.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.