Ione BelarraPodemos
Diputada
«Daniel tiene 38 años y María, su pareja, 36. Viven en Carabanchel y tienen dos hijos, Mateo y Lucía. Daniel es técnico de mantenimiento en una empresa y María es auxiliar administrativa en la sanidad pública madrileña -ya sabe, vicepresidente: precaria, interina y con esos contratos que ha ido encadenando después de que se quedara en casa cuidando de sus hijos y hasta que la menor tuvo dos años, y lleva encadenando contratos de unos pocos días, unas pocas semanas, unos pocos meses-. A Daniel y a María les gusta cocinar rico los fines de semana, como a muchos, y salir a la montaña a dar un paseo; una historia normal, la historia de tantas familias en este país, si bien, a pesar de ser una familia normal, no pueden hacer una vida normal. Entre los dos, María y Daniel ingresan 48 000 euros al año. Quizás usted, quizás alguien que nos esté escuchando, quizás sus señorías puedan pensar que no está mal 48 000 euros, que les puede ir relativamente bien. Pero la realidad es que sueldos que hace unos años podían parecer decentes, vicepresidente, ahora mismo ya no dan para nada. Es lo que estamos tratando de explicarles.»
Fragmento 2 de 9 de esta intervención.