Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Usted ha puesto a los pies de los caballos a los servicios de información dependientes de su ministerio, y con ello la seguridad de España y el prestigio de esos servicios ante la comunidad internacional de inteligencia, simplemente para autoexculparse, para decir que no recibieron ningún aviso y de paso para insistir, ya sabrá usted por qué, en no culpar a Marruecos. Se le debería caer la cara de vergüenza de estar desoyendo las explícitas advertencias que le han formulado los cuerpos policiales sobre el extremo peligro que supone para la seguridad colocar un campamento en el puerto. Debería a usted caérsele la cara de vergüenza por seguir permitiendo lo que está sucediendo en la playa del Trampolín, que es un auténtico polvorín que puede estallar y que va a estallar en cualquier momento. Se le debería caer la cara de vergüenza, señor ministro, de no haber dotado a estas alturas a las Fuerzas Armadas del carácter de agentes de la autoridad, tal y como permite la legislación vigente, para que esas Fuerzas Armadas puedan detener, puedan defenderse y participar activa, plena y legítimamente en tareas de defensa del orden público y de garantía de la seguridad ciudadana. Se le debería caer la cara de vergüenza de que altos cargos, altos mandos del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil presionaran a sus subordinados para intentar que en los informes que estos debían remitir a la jueza Tardón no figurara ninguna referencia a Marruecos. Señor ministro, la vileza de esa actitud por parte de sus altos mandos solo puede provenir de instrucciones suyas. Y se le debería caer la cara de vergüenza por haber tratado de cuestionar públicamente la independencia y la imparcialidad de la jueza Tardón. (Aplausos.-Varios señores diputados: ¡Muy bien!).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.