Ricardo Chamorro DelmoVox
Diputado
«Su ministerio, además, también tiene la competencia del reto demográfico. Lleva años anunciando planes para fijar población, revitalizar el medio rural y combatir la llamada España vaciada. El resultado está a la vista: más despoblación, menos vida en los pueblos y un monte sin personas que lo trabajen. Lo único que prolifera en demasiadas zonas rurales son esas placas fotovoltaicas fabricadas en la China comunista. Desde que llegaron al Gobierno, la despoblación no se ha frenado. Tampoco han creado un entorno favorable para tener una familia, para quedarse en las zonas rurales, para producir, para emprender, para criar el ganado, para tener una explotación agrícola... Un plan de reto demográfico que no sostiene a quienes viven en el campo no es un plan, es un membrete; y un pueblo que desaparece termina siendo un monte que arde. En cuanto a sus responsabilidades en relación con sus competencias estatales, ¿considera que el Gobierno cumplió este verano su obligación de coordinar la respuesta ante incendios simultáneos en varias comunidades autónomas? ¿Cuándo se reunió específicamente el Comité de Lucha contra Incendios Forestales y qué decisiones operativas adoptó? ¿Comprobó su ministerio antes del periodo de máximo riesgo que los planes autonómicos estaban aprobados y dotados de personal, financiación y capacidad real? ¿O eran simples documentos sobre el papel? La Ley de Montes atribuye al Estado una herramienta nacional de zonificación del riesgo. ¿Estaba operativa? ¿Sirvió para posicionar aeronaves, brigadas de refuerzo de incendios forestales y otros recursos estatales donde AEMET y sus propios mapas advertían de un peligro extremo? ¿Cuántas aeronaves estaban realmente disponibles? ¿Cuántas se encontraban inoperativas? ¿Puede garantizar que todos los medios anunciados por parte incluso del presidente del Gobierno contaban con tripulaciones y capacidad efectiva de intervención? Cuando coincidieron grandes incendios, ¿estaba dimensionado el dispositivo estatal para responder a esa simultaneidad? ¿Qué porcentaje del presupuesto estatal destinado a prevención se había ejecutado antes del verano y cuánto seguía sin gastar? Porque la prevención se hace durante el invierno y la primavera: selvicultura, desbroces, cortafuegos, investigación, formación y apoyo a las comunidades autónomas; no cuando el cielo ya está negro por el humo de los incendios. Tienen ustedes planes para 2030 y para 2050, grandes planes globalistas, tienen fondos, reglamentos, estrategias y objetivos; pero los españoles formulan una pregunta mucho más sencilla: ¿son capaces ustedes de gestionar los riesgos reales de España en 2026? Porque ya hemos comprobado que no: apagón, invasión de Ceuta, incendios, la dana, accidentes ferroviarios... Ustedes ni siquiera son capaces de proteger nuestras fronteras y garantizar que los niños ceutíes puedan acudir con normalidad y seguridad a sus colegios (aplausos) ni evitar violaciones a mujeres en Ceuta. El 28 de abril de 2025 España y Portugal se quedaron a oscuras, millones de personas perdieron el suministro, los trenes se detuvieron, las empresas paralizaron su actividad y el sistema eléctrico no fue capaz de controlar la tensión y evitar la desconexión de generación. La electricidad obedece a la física, necesita estabilidad, potencia gestionable, respaldo, almacenamiento y redes. No se puede desmontar la capacidad firme antes de disponer de aquello que debe sustituirla.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.