29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

Teresa Jordà i RouraERC

Diputada

«Moltes gràcies. Muy buenas tardes a todos y a todas. Gracias, presidenta. Vicepresidenta, un verano más de incendios, de fuego y, desgraciadamente, de vidas perdidas. Un verano más de miles de personas evacuadas, de personal jugándose la vida y de territorios enteros pagando las consecuencias, si me permite que lo diga así, de no habernos anticipado una vez más. Ministra, cuando se quema el país la transición no puede esperar, porque no hablamos de una sucesión de accidentes aislados. Hablamos del julio con más superficie quemada en treinta años; hablamos, como ha dicho usted, de más de 260 000 hectáreas afectadas hasta el 20 de agosto y de cuatro grandes incendios forestales, según datos provisionales del Ministerio. Hablamos de Burgohondo y de Navaluenga - en Ávila-, de La Mierla - en Guadalajara-, de Aragón, de la Sierra de Espada del país valenciano o de Los Gallardos -en Almería-, donde el fuego supuso una tragedia humana insoportable. Y en Cataluña hablamos de las Gavarres: miles de hectáreas quemadas, miles de personas confinadas, casas afectadas y un espacio natural de un valor -como sabe usted- incalculable, golpeado por un incendio de sexta generación. Y menciono y hago énfasis en lo de sexta generación, porque ahí estamos, los incendios ya son de sexta generación. Y mire, vicepresidenta, las Gavarres nos han vuelto a mostrar que cuando la columna convectiva se eleva kilómetros y el fuego crea su propia meteorología, la capacidad de extinción tiene un límite. Y eso se dice muy rápido, pero es extremadamente importante y gravísimo. Por eso, en Esquerra Republicana volvemos a decirlo muy claro y puede sonar a tópico, pero, señorías, los incendios no se apagan solo en verano. Los incendios se apagan en invierno gestionando bosques, se apagan con agricultores, con ganaderos y ganaderas, se apagan manteniendo los campos, los pastizales y los caminos, se apagan haciendo que sea rentable -es muy importante- la actividad forestal. Se apagan con prevención, con planificación y, evidentemente, con recursos que sean estables. Y sí, es verdad, hay que reforzar los dispositivos, pero habrá incendios -y vuelvo a ello- que en determinadas condiciones no vamos a poderlos apagar, y decir lo contrario es engañarnos, engañar a la ciudadanía y poner en riesgo también a los equipos de emergencia. Tenemos demasiado territorio abandonado, demasiada masa forestal continua, con bosques estresados no, estresadísimos y cargados de combustible. Y a todo eso hay que añadirle sequías, temperaturas extremas y olas de calor más largas y persistentes que nunca.»

Fragmento 7 de 11 de esta intervención.

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