Yolanda Díaz PérezSumar
Vicepresidenta Segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social
«En segundo lugar, hemos dado carta de naturaleza a los planes de movilidad sostenible al trabajo mediante la Ley 9/2025, de Movilidad Sostenible. Como saben, a través del Real Decreto Ley 7/2026, de 20 de marzo, de respuesta también a la crisis en Oriente Medio, hemos reducido de veinticuatro a doce meses el plazo para su implantación y reforzado su contenido, incluyendo también en este mecanismo expresamente el teletrabajo siempre que sea posible. Señorías, creo que estaremos de acuerdo en que la dependencia energética también se combate reduciendo los desplazamientos innecesarios al trabajo, mejorando aquellos que resulten imprescindibles y promoviendo alternativas colectivas compartidas, activas y de bajas emisiones. Hay muchas empresas en nuestro país que ya tienen estos mecanismos incorporados, pero, lógicamente, creemos que este es un gran avance. Una movilidad laboral más sostenible no solo reduce nuestra dependencia de los combustibles fósiles, por supuesto, sino que mejora la calidad del aire, disminuye la congestión, previene accidentes y protege el tiempo y la salud de las personas trabajadoras. En tercer lugar, nuestro ordenamiento jurídico ha reconocido expresamente los riesgos climáticos mediante la regulación de permisos destinados -déjenme decirlo con absoluta claridad- a proteger la vida de las personas trabajadoras. Lo vuelvo a decir, nadie debe de arriesgar su vida para acudir a un centro de trabajo o para regresar de él. (Aplausos). Los diputados y diputadas valencianas saben bien de qué hablo; esta medida la desplegamos en la desgracia de la dana. Creo que esta norma, afortunadamente, ya está en nuestro Estatuto de los Trabajadores, un permiso que arbitramos con rapidez. Lo hicimos en Valencia con los agentes sociales, planteando cuatro días de permiso que saben que no solo son por emergencias climáticas -es una casuística muy extensa-, sino también para aquellos supuestos en los que resulta imposible acceder al puesto de trabajo o transitar por las vías necesarias para ello, unido, por supuesto, a otra herramienta clave, que es el ERTE climático. Es decir, si tras esos cuatro días resulta necesario prevenir, obviamente ahí el ERTE climático va a desplegar toda su eficacia. A ello, como saben, se suma la prioridad del trabajo a distancia, siempre, por supuesto, que las circunstancias lo permitan. Pero ante una situación de peligro climático, la respuesta...(Rumores). Tengo un problema, tengo unos nódulos... Puedo hablar mucho más si quieren, pero...»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.