29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Yolanda Díaz PérezSumar

Vicepresidenta Segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social

«En quinto lugar, hemos reformado el artículo 85 del Estatuto de los Trabajadores. Hemos encomendado a la negociación colectiva la incorporación de protocolos de actuación frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos. Hoy compartíamos también con los agentes sociales franceses y españoles que este cambio es fundamental, porque es en cada una de las empresas, con la negociación colectiva bilateral entre la empresa y el sindicato concreto, donde podemos amortiguar mejor que nadie estas necesidades. Por tanto, creo honestamente que es muy importante este cambio en la negociación colectiva sobre dichos protocolos. Esa negociación colectiva debe servir como instrumento de anticipación, de prevención y, obviamente, de adaptación frente al cambio climático. En muchas ocasiones, ni empresarios ni trabajadores saben qué hacer -créanme, esto es así- y la negociación colectiva -y lo vuelvo a decir- es el mejor espacio para dar esas respuestas. En sexto lugar, hemos ampliado nuevamente el artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores para reconocer a la representación de las personas trabajadoras el derecho a ser informada por la empresa sobre las medidas de actuación previstas ante la activación de alertas por catástrofes y otros fenómenos meteorológicos adversos. No puede haber una protección eficaz sin información, sin participación y sin diálogo social. Y quiero subrayar una idea fundamental: no estamos hablando de respuestas coyunturales ni de medidas improvisadas para afrontar emergencias aisladas, sino que estamos construyendo un verdadero derecho del trabajo verde, un derecho que no niega al cambio climático, sino que reconoce la profunda alteración que está experimentando nuestro clima y que incorpora la obligación de proteger a las personas trabajadoras frente a sus consecuencias. El cambio climático no es una amenaza lejana, no es el futuro, no es una hipótesis de futuro, está ya afectando a la salud y a la vida de millones de personas. Señorías, según la Organización Internacional del Trabajo, a día de hoy, más de 2400 millones de trabajadoras y trabajadores están potencialmente expuestos a un calor excesivo durante su actividad laboral y cada año pierden la vida 18 970 personas por lesiones profesionales atribuibles a esa exposición. Lo vuelvo a decir: 18 970 personas. No son cifras, señorías, son seres humanos, y detrás de esas personas hay familias y hay tragedias que se podían haber evitado.»

Fragmento 2 de 7 de esta intervención.

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