Verónica Martínez BarberoSumar
Diputada
«Muchas gracias, presidenta. Señora vicepresidenta, señorías, me gustaría empezar esta intervención recordando a todas las víctimas mortales de los incendios que han arrasado España este verano, a quienes han perdido sus viviendas, sus negocios, sus recuerdos, sus proyectos y a todas las personas, servidores públicos y voluntarios que se han dejado la piel para apagar el fuego. (Aplausos). A todas ellas va dirigido a este real decreto ley, porque a todas ellas se lo debemos, porque nuestra obligación como Estado y como representantes es dar respuestas y soluciones a los problemas y angustias de la ciudadanía. Y la crisis climática y los incendios son, por desgracia, una realidad que nos asola cada verano y que cada vez lo hace con mayor capacidad de destrucción. El número de hectáreas quemadas en España este año alcanza casi las 300 000; esto es un 50 % de toda la superficie que ha ardido en la Unión Europea. Señorías, los incendios no pueden convertirse en una parte más del verano, como los helados, las fiestas de pueblo o las vacaciones. Tampoco podemos asumirlos como algo inevitable. Tenemos que hacer todo lo posible para prevenirlos y evitarlos y, cuando se producen, para reducir al máximo sus consecuencias. Las medidas que se recogen en este real decreto ley van en este último sentido. Ya las ha detallado la vicepresidenta en su intervención -no me voy a detener de nuevo en ellas-, pero sí quiero reiterar cuatro ideas clave sobre cómo entendemos en el Grupo Parlamentario SUMAR que se debe afrontar la crisis climática en el mundo laboral. Hay que proteger el empleo para que nadie pierda su trabajo, garantizar ingresos a quienes tienen que dejar de trabajar como consecuencia de la catástrofe, acompañar y proteger a autónomos y empresas y facilitar la recuperación.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.