Pedro Muñoz AbrinesPP
Diputado
«Gracias, señora presidenta. Bienvenidos a todos los representantes del pueblo saharaui. Señorías, la política exterior debe ser una política de Estado, y para que sea una política de Estado resulta imprescindible que cuente con el mayor consenso posible de todas las fuerzas políticas de un país. Es imperativo que las posiciones y relaciones internacionales mantengan una sólida constancia y coherencia. Además, ese consenso y esa constancia requieren un diálogo permanente, transparente y leal del Gobierno con la oposición. Y, por supuesto, hay que tener muy claro cuáles son los verdaderos intereses nacionales. Por el contrario, señorías, una política exterior basada fundamentalmente en decisiones y ocurrencias coyunturales solo genera bandazos difíciles de justificar y transmite, además, una imagen muy débil de país. Por desgracia, el Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido una política de Estado en un instrumento de confrontación. El actual Gobierno ha cambiado la defensa del interés nacional por la promoción exclusivamente del interés particular del presidente para salvar su política interior; y Pedro Sánchez, señorías, ha hecho que nuestra política exterior quede subordinada, por ejemplo, a los intereses comerciales de José Luis Rodríguez Zapatero. Y eso, señorías, tienen consecuencias: falta de transparencia, desconfianza, sospechas de intereses ocultos, recelo de los principales socios y aliados y desprestigio. Un ejemplo claro de esta situación, señorías, es lo que ha hecho Pedro Sánchez, el Gobierno de España y el PSOE, con el Sáhara Occidental.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.