Pedro Muñoz AbrinesPP
Diputado
«Señorías, España, durante cuarenta años, mantuvo una política constante y coherente respecto al Sáhara. Durante todos los gobiernos de la democracia hubo un amplio consenso -más allá de ciertos matices- respecto a la posición que España debía tener al respecto, lo que se conoce como neutralidad activa. Sin embargo, esa posición tradicional y ampliamente respaldada fue modificada por el Gobierno de Pedro Sánchez. En marzo de 2022, con la famosa y clandestina carta de Pedro Sánchez al rey de Marruecos, el Gobierno acabó con la neutralidad española y se alineó definitivamente con Rabat. En marzo del 2022, el PSOE abandonó la defensa del Sáhara por un plan de autonomía bajo la soberanía de Marruecos; y, en marzo de 2022, el socialismo español consumó un innegable bandazo y lo hizo con nocturnidad y alevosía: lo hizo sin informar previamente a las Cortes Generales, ni siquiera a sus socios de gobierno; y lo hizo, por supuesto, sin explicar las verdaderas causas de tal claudicación ante Marruecos. Hay quien dice que esto tal vez formaba parte de un pacto, de un acuerdo -que, por cierto, nadie conoce-, para asegurar una colaboración real y eficaz en la lucha contra el tráfico de drogas y el control de flujos migratorios. A la vista de la realidad en ambos aspectos, eso es algo difícil de creer, porque todos vemos qué es lo que ocurre todos los días en el estrecho con las mafias de la droga, y ya sabemos lo que está pasando desgraciadamente en Ceuta desde el pasado mes de julio. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.