Teslem Andala UbbiSumar
Diputada
«Por lo visto, Enrique y yo tenemos que presentar las campanadas de Nochevieja. Así que muchísimas gracias por esa presentación. Gracias, presidenta. Gracias, señorías. Bienvenidos, amigos, compañeros, todos los que habéis estado al lado del pueblo saharaui estos cincuenta años y que hoy nos acompañáis en un día histórico. Probablemente sea favorable y de celebración, pero es un día histórico llegar aquí, a esta Cámara del Congreso. (Aplausos). Cuando entró en trámite esta ley, como bien sabéis, hice una analogía para poder expresaros la complejidad que atraviesa cualquier saharaui para conseguir no solo la nacionalidad, sino para tener una simple residencia y vivir en igualdad de condiciones en este territorio, en el Estado español; más aún cuando sus padres un día tuvieron, nada más y nada menos que hace cincuenta años, el DNI español. Para ello, no sé si os acordáis de que hice una alusión a la película La Terminal, de Tom Hanks; una analogía que hoy quiero recuperar. Tom Hanks procede de un país muy pequeño y quiere cumplir la promesa de su padre yendo a Estados Unidos, pero durante el vuelo su país entra en guerra; por lo tanto, su pasaporte deja de ser reconocido y no puede entrar ni en Estados Unidos ni volver a su país. Pasa meses en una terminal. En esa terminal lleva el pueblo saharaui cincuenta años. En colas de extranjería con menores saharauis en las que un funcionario te termina despidiendo con un 'no existes'. Por eso, señorías, cincuenta años después hoy hablamos del limbo jurídico y legal. Y con la aprobación de esta norma devolvemos -?y recalco, devolvemos- el DNI español a aquellos saharauis que un día lo tuvieron y este Estado se lo quitó (aplausos); a un pueblo saharaui que no era un territorio sin más: era la provincia cincuenta y tres del Estado español y la abandonaron.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.