Ricardo Chamorro DelmoVox
Diputado
«La alimentación de los españoles con alimentos sanos y saludables debe ser una prioridad de nuestros gobernantes; una prioridad nuestra, que somos sus gobernantes elegidos. Las dependencias alimentarias son debilidades claras de las naciones cuando existen situaciones de inestabilidad global. Lo hemos podido ver en relación con las crisis de los cereales que hemos tenido en Ucrania o de los fertilizantes de Rusia, de los que depende una parte importante del mundo. Por ejemplo, supone una dependencia peligrosa para el Espacio Económico Europeo. Lo hemos podido comprobar, y además se está reflejando en una subida de costes impresionantes, que está arruinando al sector. De hecho, la propia Política Agraria Común de la Unión Europea se confeccionó en su fundación, como sabe usted perfectamente, recordando la situación de escasez que sufrió Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Así, el Plan Marshall no dejó de ser una ayuda extraeuropea ante la brutal crisis alimentaria que tuvimos en el continente después de esta guerra mundial. Le voy a dar algunos datos relevantes sobre la situación actual de la agricultura en España, que son escalofriantes. España ha perdido 18 500 agricultores y ganaderos autónomos en los últimos siete años. Cada año unos 2600 agricultores autónomos cierran sus explotaciones por la pérdida de rentabilidad y el exceso de burocracia. Son datos estadísticos del Ministerio de Trabajo, de su Gobierno. La edad media de los agricultores en España es de 60,4 años, 64 en el caso de la Comunidad Valenciana, según los datos de ASAJA. El abandono de tierras ya va por 170 000 hectáreas. Por ejemplo, cada día, también en la Comunidad Valenciana, se abandonan, de media, seis hectáreas, es decir, unas 2000 hectáreas al año, también según datos de la organización agraria ASAJA. Mientras que en 1990 casi la mitad de la población española vivía en zonas rurales, según el Informe Anual de Indicadores del Ministerio de Agricultura, ese porcentaje ha disminuido hasta el 16,24 %. Según los datos del Censo Agrario del INE referidos al año 2020, el número de explotaciones agrícolas se redujo un 7,6 % en 2020 respecto al anterior censo de 2009, hasta las 914 871 explotaciones, al tiempo que la mano de obra en las explotaciones agrícolas disminuyó un 7,7 %. Esto supone la desaparición de casi 75 000 explotaciones en España durante la última década.»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.