Cristina Agüera GagoPP
Diputada
«Ante esa realidad, lo más grave es que el mismo señor Sánchez vuelve a la misma receta: más intervención. Siguen con las políticas que continúan agravando este problema, y es que, ante sus resultados, lo normal, lo lógico sería que un Gobierno decidiera cambiar de rumbo, pero no, ustedes insisten, insisten, y han llegado a un punto especialmente significativo. Sus políticas no funcionan y ahora ni siquiera tienen los apoyos parlamentarios de sus socios para seguir aplicándolas. Un ejemplo claro: anunciaron antes del verano un nuevo real decreto en materia de alquiler con nuevas prórrogas y nuevas medidas de intervención; lo presentaron como urgente, pero tuvieron que aplazarlo porque no tenían el apoyo para convalidarlo. Llegamos a septiembre y siguen buscando los apoyos. Y esto no es una anécdota parlamentaria, esta es la expresión política del agotamiento de un modelo, del agotamiento de su Gobierno. (Aplausos). Y siguen empeñados en la misma dirección: intervenir, limitar precios, penalizar al propietario y multiplicar la inseguridad jurídica. ¿Saben qué pasa? Que ninguno de sus decretos crea las viviendas que faltan, y una vivienda que abandona el alquiler residencial deja de ser una opción para cualquier inquilino, porque desaparece del mercado, y esa incertidumbre regulatoria que ustedes provocan deteriora la confianza y provoca que más propietarios retiren sus viviendas del mercado. Y si quieren comprobar los resultados de su modelo, miren a Cataluña, la primera en aplicar las zonas tensionadas y laboratorio de las políticas intervencionistas que después han querido extender al conjunto de España. En Barcelona ciudad, dos años después de la declaración de zonas tensionadas, la oferta de viviendas de alquiler se ha reducido un 69 %, hay más de 400 solicitudes de candidatos para cada piso que sale en alquiler. Desde la entrada en vigor de las zonas tensionadas, la oferta de alquiler se ha desplomado prácticamente tres veces más en las ciudades tensionadas que en las no tensionadas. Habrá que hacérselo mirar.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.