José María Sánchez GarcíaVox
Diputado
«Vamos a votar en contra de la autorización del acuerdo que tiene por objeto definir las modalidades de colaboración entre la Unesco y España en relación con la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. Esta fundación es una institución constituida por iniciativa española y marroquí en 1999. En el caso de España, su promotor fue el Gobierno de Andalucía, entonces del Partido Socialista, como tantos años antes y después, y tiene su sede en Sevilla y su ámbito de actuación comprende Andalucía y todo el territorio del Reino de Marruecos. Cuenta con subvenciones del Ayuntamiento de Sevilla y del Reino de Marruecos. Pues no, no es el momento propicio para acuerdo ninguno con una fundación de estas características. Sobre la Unesco, es decir, la otra parte de este acuerdo, solo cabe recordar que ya en 1984 dicha organización fue abandonada por los Estados Unidos, cuando era entonces presidente Ronald Reagan. Y lo ha sido después, en 2017, y de nuevo lo será en el próximo mes de diciembre, por la misma nación, con la Presidencia de Trump. Nosotros no compartimos el islamismo cultural andalusí cultivado por el señor Moreno Bonilla, también conocido como Juanma. Nosotros, a las aportaciones intelectuales del señor Moreno Bonilla, o Juanma, preferimos las de SánchezAlbornoz. Y SánchezAlbornoz decía exactamente en su obra De la Andalucía islámica a la de hoy, 1983, es decir, después de concluido su exilio en Argentina: 'Hoy sabemos, por ejemplo, que los musulmanes destruyeron el fabuloso templo de Hércules en Cádiz en busca de tesoros. Los islamitas conquistadores, unos millares de berberiscos y mucho menor número de aventureros orientales, no pudieron importar magnas novedades culturales porque no las tenían. Está probado que el arte hispanoárabe continúa viejas tradiciones andaluzas; incluso son preislámicos el arco de herradura y las bellas yeserías. Fueron los españoles conversos al islam quienes crearon la civilización hispanoárabe'. Y dice también, en otro momento de esa obra: 'No olvidéis, dirigiéndoos a los andaluces, que no descendéis de los musulmanes que otrora poblaron nuestra tierra, sino de los cristianos que la ganaron para la civilización occidental.' Sabemos hoy con certeza documental que Fernando III y Alfonso X expulsaron del valle del Guadalquivir a la morisma. Consta el vaciamiento de Córdoba y Sevilla y que esta estuvo tres días silenciosa y desierta, siendo repoblada por cristianos del norte, como en todo el país.»