Josep Maria Cruset DomènechJunts
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. ¿Cuál es el ciclo normal de un presupuesto? El Gobierno elabora el proyecto, el Congreso lo debate, lo enmienda y lo vota, el Gobierno lo ejecuta durante el año, el 31 de diciembre se cierra el ejercicio, la Intervención General elabora la cuenta general, el Tribunal de Cuentas la fiscaliza y finalmente las Cortes la votan para cerrar el ciclo presupuestario. Eso es lo que debería pasar en cualquier democracia parlamentaria normal. ¿Y está ocurriendo aquí? Pues no, no, lo cierto es que no. Los últimos presupuestos se aprobaron en noviembre de 2022, hace casi cuatro años. Una legislatura entera sin nuevos presupuestos. Cuatro años gobernando con unas cuentas pensadas para una realidad política, social y económica que ya no existe a día de hoy. Y no es solo que el Gobierno no haya conseguido aprobar unos presupuestos en toda la legislatura, es que hace casi cuatro años que ni siquiera presenta ante esta Cámara un proyecto de presupuestos para que los podamos debatir. Pero es que todavía hay más. Cuando ha llegado el informe del Tribunal de Cuentas, nos hemos encontrado con que ustedes, para cuadrar los números, imputaron las pensiones del mes de diciembre de ese año al presupuesto siguiente, o que sobrevaloraron los resultados en 4000 millones de euros, o que dejaron de reconocer las obligaciones por más de... (se produce un fallo técnico)..., porque la economía real no es la economía de sus ruedas de prensa, la economía real es lo que queda en la cuenta corriente de una familia tras pagar la hipoteca o pagar el alquiler, y lo que le queda a un autónomo tras pagar las facturas, las cuotas y los impuestos. Es la capacidad de una pareja joven para emanciparse o la capacidad de unos padres para poder ayudar a sus hijos. Es la tranquilidad de una persona mayor que necesita que el sistema sanitario la atienda. Esta es la economía que importa y no la de los grandes titulares de la que ustedes presumen. Todo ello, todo en conjunto, viene a acreditar con total contundencia la incapacidad del Gobierno y de sus socios. Eso sí, luego todo van a ser lamentaciones entre sus filas. De hecho, ayer ya oímos algunas por parte de sus socios, porque ahora todo es escandalizarse por el crecimiento de la extrema derecha. Hacen bien en preocuparse. De hecho, nosotros hace tiempo que luchamos contra ello y estamos preocupados, porque el crecimiento de los extremos debe ser una preocupación para cualquiera que tenga claro que fuera de los valores democráticos solo hay autoritarismo y barbarie.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.