José María Sánchez GarcíaVox
Diputado
«Como digo, parece que esta proposición es de todo punto pertinente, oportuna, y lo era cuando se presentó porque lo sucedido en Ceuta en este año 2026 era perfectamente previsible. (Rumores). Muchos han sido los argumentos, todos torpes y falaces, que el Gobierno ha ido exponiendo en boca de sus ministros, ministras, su jefe -no sé si doña Begoña también ha participado en este debate, aunque es posible, o su hermano el pianista, qué sé yo-. Primero, se decía que todo obedecía -lo dijo aquí el ministro de Justicia, señor 'Trolaños'- a una tergiversación en las redes sociales de una sentencia del Tribunal Supremo. (Chistan pidiendo silencio). Luego, apareció por aquí, en esa semana en la que tuvieron que comparecer hasta nueve ministros, alarmado el Gobierno por el efecto deletéreo que esta crisis estaba teniendo en su índice de voto, según la prospectiva electoral, y dijo el microministro que no, que todo esto tenía por causa -no única, pero una de las causas- una operación de la internacional reaccionaria. El microministro se ve que no admite dimensiones moderadas: de lo micro a lo macro. (Continúan los rumores). La internacional reaccionaria universal, se entiende. Y luego hubo otro ministro o ministra -ya no recuerdo- que dijo que en realidad el problema es que había que tener en cuenta que esa frontera, la que separa a la ciudad de Ceuta de Marruecos, tiene la tensión económica más alta del planeta porque la diversidad de renta de ambos lados de la frontera es enorme. Y, después de todos esos argumentos, el último ya ha sido el del jefe de Gobierno, que ha dicho que hay que comprender las cosas como son, que esto es un hecho y que los ceutíes tienen que comprender que se tienen que aguantar, en síntesis, por decirlo en términos castizos.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.