Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Yo creo que esta es una medida propia de lacayos: débiles con los poderes que odian a nuestro país, pero fieros con el chaval que huye de la miseria. Ustedes no traen esta proposición para defender mejor las fronteras, para defender Ceuta; al contrario, la traen para esconder las responsabilidades de quienes atacan al país y proteger a quienes les financian. Ese es todo el sentido de la proposición de esta ley: coger al último eslabón de la cadena -al que huye de la miseria, al desarraigado, al pobre- y convertirlo directamente en un objetivo militar, pero ni una sola mención a quien apunta, a quien empuja a los seres humanos contra una frontera y a quien amenaza con anexionarse Ceuta y Melilla. Mientras ustedes miran hacia otro lado, su racismo sí tiene consecuencias. Esta misma semana, en Mula, en la Región de Murcia, un hombre le rompió una botella en la cabeza a Hamza El Guenyari, un informático, un escritor y un vecino que lleva viviendo veinte años en ese pueblo, y lo hizo al grito de 'moro de mierda, vas a pagar por lo de Ceuta'. Cuatro grapas en la cabeza. Ese es el clima que ustedes están alimentando cada vez que confunden, a propósito, al que huye con quien lo empuja. (Aplausos). Hay que seguir el rastro del dinero y de los intereses geopolíticos; no perseguir a los trabajadores pobres. No somos ingenuos, sabemos que el régimen de Marruecos está chantajeando a este Gobierno, pero ese poder existe porque se lo hemos cedido con la externalización de las fronteras, entregándoles el Sáhara y convirtiendo a Marruecos en el gendarme del norte de África, un poder que se comenzaría a disolver mañana mismo si estableciéramos vías legales y seguras para migrar.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.