Txema Guijarro GarcíaSumar
Diputado
«Las Fuerzas Armadas españolas desempeñan funciones esenciales para nuestra democracia, eso es evidente. Precisamente por eso debemos ser extremadamente cuidadosos a la hora de definir sus misiones. Una democracia madura no demuestra fortaleza poniendo militares allí donde la política encuentra dificultades, lo demuestra construyendo instituciones civiles capaces de resolverlas. La inmigración irregular plantea desafíos reales, nadie sensato lo niega. El primero de ellos tiene que ver con las desigualdades salvajes ya crónicas entre el llamado primer mundo y los países en vías de desarrollo; una razón que, pese a su carácter estructural e inapelable, poco, muy poco, se ha escuchado en estos días. Además, existen mafias que trafican con seres humanos, existen problemas de gestión fronteriza, existen situaciones en las que terceros Estados pueden instrumentalizar los movimientos de población, pero para eso tenemos política migratoria, para eso tenemos fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, tenemos cooperación europea, tenemos diplomacia, tenemos servicios de inteligencia, tenemos políticas de cooperación y desarrollo y, sobre todo, señorías, tenemos derecho internacional. Lo que no necesitamos es convertir la Ley Orgánica de la Defensa Nacional en una suerte de navaja suiza ideológica para que cualquier problema que incomode suficientemente a VOX termine siendo considerado una cuestión militar.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.