Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Hoy también quiero dar gracias a los grupos de izquierdas que dieron apoyo a esta iniciativa, a pesar de no ser una propuesta radical y global al problema de la vivienda. Pero también esta propuesta cambia la mentalidad del legislador y es que, por primera vez, pone límites al derecho absolutista a la propiedad privada y entiende que el derecho a la vivienda es hablar del derecho a la salud, del derecho a la intimidad, es también hablar del derecho a poder vivir con dignidad. Hace casi un año votamos esta misma proposición de ley y, desgraciadamente, no fue posible. Pero les tengo que decir que la situación ha empeorado muchísimo. De hecho, lleva 49 trimestres empeorando. Señorías, nada hace sospechar que, si seguimos haciendo lo mismo, la cosa va a poder cambiar. Por eso hoy no solamente voy a apelar a los grupos parlamentarios de la Cámara, hoy les voy a apelar personalmente a cada uno de ustedes, a los 350 diputados y diputadas que se sientan hoy en este hemiciclo. Cuando aprieten el botón, no piensen en quién redactó esta iniciativa; cuando aprieten el botón, no piensen en si la legislatura va a durar mucho o poco; cuando aprieten el botón, piensen en aquella gente que tiene ansiedad cuando abre el correo electrónico porque un fondo buitre le ha expulsado de su casa; cuando aprieten el botón, piensen en aquella gente que es incapaz de poder dormir, ni siquiera con Lorazepam, porque tiene pánico al no saber si tiene que pagar el alquiler o el agua de su casa.»
Fragmento 6 de 10 de esta intervención.