Etna Estrems FayosERC
Diputada
«Hablamos mucho de alquiler y tenemos que seguir haciéndolo, porque la situación evidentemente es insostenible. De hecho, a estas alturas sabemos casi de memoria lo que piensan unos y otros sobre el alquiler, pero hay muchísima gente que no quiere pasarse toda la vida en alquiler, y eso también es perfectamente legítimo. Es normal querer comprarse una casa, es normal querer tener un lugar que sea tuyo o formar una familia en él, un proyecto de familia, de vida y, sobre todo, poder estar tranquilos. Y no solo es normal, sino que también es totalmente comprensible cuando se ve que vivir de alquiler es profundamente inestable: si se acaba el contrato, si va a subir el precio o que hará el Gobierno de turno. Y no, tener un piso en propiedad no es ser un especulador, claro que no. De hecho, nos tendríamos que hacer una pregunta muy sencilla: hoy, ¿una persona que trabaja y cobra un sueldo normal se puede comprar una casa? El Instituto Nacional de Estadística dice que en 2024 el salario más frecuente -no el medio, sino el más frecuente- era de 1400 euros brutos al mes en doce pagas. No hablo del sueldo medio, sino del más frecuente. En Cataluña, una vivienda media en ese año costaba en torno a 230 000 euros. Es decir, que con el sueldo más común hacen falta catorce años enteros de sueldo, no ahorrando; catorce años dedicando todo el sueldo, toda la nómina -sin pagar comida, sin pagar luz, sin pagar transporte y, por supuesto, sin pagar alquiler- para comprar una vivienda. Son datos de 2024. Los uso porque es el último año que nos permite comparar datos de manera homogénea, pero no nos engañamos, desde 2025 y en 2026 la situación todavía ha empeorado más.»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.