Enrique Fernando Santiago RomeroSumar
Diputado
«Desde el fracaso de la invasión a Cuba organizada por Estados Unidos en 1961 -Cuba aún no se había declarado un país socialista-, la sucesión de medidas coercitivas ha sido implacable. En 1962 se congelaron todos los activos cubanos en Estados Unidos, prohibiendo las transacciones entre ambos países y cualquier transacción en dólares estadounidenses con Cuba, y se introdujo la prohibición de exportación a la isla de bienes que contengan un 10 % o más de componentes, patentes o tecnología estadounidense. En 1979 se aprobaron más sanciones. En 1992, la Ley Torricelli. En 1996, la Ley HelmsBurton, que amplió extraterritorialmente las coacciones, acordando sanciones a ejecutivos de empresas extranjeras, incluidas las españolas, catalanas, gallegas y vascas, acciones contra Cuba ante tribunales de Estados Unidos o prohibición de los viajes turísticos de estadounidenses. En 1982, 2021 y 2025 Estados Unidos designó a Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, prohibiendo a los bancos internacionales operar en Cuba. Solo el BNP Paribas pagó en sanciones 8900 millones de dólares en 2014 a los Estados Unidos.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.