Rafaela Romero PozoPSOE
Diputada
«Señorías, los derechos humanos no son un menú del que cada uno elige aquello que políticamente le conviene. Los derechos humanos son universales -repito, universales-. No hay derechos humanos de izquierdas ni derechos humanos de derechas. No podemos defender la libertad de expresión en un país y relativizarla en otro. (Aplausos). No podemos utilizar la injusticia del bloqueo para justificar la falta de libertad en Cuba, pero tampoco podemos hablar de libertad mientras aceptamos que la alimentación, la salud o la vida cotidiana de millones de personas sean utilizadas como armas políticas. Esa es nuestra posición. La libertad política sin justicia social es incompleta y la justicia social sin libertad tampoco es suficiente. No hay una sin la otra. Esa es nuestra posición, que se sitúa en el lado correcto en el que estamos los socialistas y las socialistas. Por eso, defendemos siempre la soberanía de Cuba frente a cualquier injerencia exterior. Defendemos el derecho del pueblo cubano a no ser empobrecido, asfixiado o extorsionado para que termine aceptando el cambio político que desean Donald Trump y esa internacional reaccionaria que pretende volver a dividir el mundo entre quienes mandan y quienes obedecen; y, sí, también tienen sus imitadores en España. No caben lecciones del Partido Popular y de VOX, y menos en libertades públicas. No nos van a dar medio consejo quienes los convierten en bandera cuando sirven para atacar al adversario y los guardan rápidamente en un cajón cuando defenderlos les sirve para incomodar a sus enemigos o a sus aliados. (Aplausos). Señorías, los derechos humanos no tienen geografía. La dignidad humana no cambia por mucho que nazcas bajo una bandera u otra. Igual que no terminan en las costas de la isla cubana la solidaridad, la humanidad y la conciencia. Nuestra conciencia no puede olvidar a Gaza. Por favor, no dejemos de mirar a Gaza ni un día.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.