Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Gracias, presidente. El derecho internacional que heredamos de la victoria sobre el nazifascismo descansaba sobre cuatro principios: la soberanía de las naciones, el principio de no intervención, la prohibición del uso de la fuerza y la solución pacífica de las disputas. Sin embargo, los Estados Unidos, en su fase de declive imperial, han decidido dinamitar ese orden e inaugurar una nueva época de guerra contra los pueblos del mundo. Primero fue en Gaza, respaldando el genocidio sionista; después los bombardeos sobre Venezuela e Irán, y ahora los imperialistas van a por Cuba. Los meses pasan y la autocracia trumpista recrudece el bloqueo económico sobre Cuba. La orden ejecutiva del 29 de enero, efectivamente, ha supuesto un cerco energético sobre la isla que la ha dejado prácticamente sin combustible. Los cálculos más conservadores ya hablan de una pérdida de 8000 millones de dólares. Este bloqueo energético -que nadie se equivoque- no es un instrumento de presión, es una política criminal que agrava apagones, que estrangula el normal funcionamiento del país y que ataca las condiciones de vida de millones de cubanos. Esta política anexionista de los Estados Unidos -que nadie se equivoque tampoco- también tiene consecuencias contra nuestro país, porque las sanciones de la Administración trumpista a cualquier país o empresa que comercie con Cuba ya han supuesto un golpe para empresas españolas tan importantes como Meliá y supone borrarnos del mapa en un país hermano al que nos unen profundos vínculos humanos y culturales. Eso es lo que quieren las señorías del Partido Popular, que nos saque Estados Unidos de Cuba de nuevo, como en 1898, o que bombardeen La Habana.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.