Ione BelarraPodemos
Diputada
«Esto no es vida, señorías. Este es un sistema injusto. Este sistema no funciona. La semana pasada les hablé de Daniel y de María, de sus hijos, Mateo y Lucía, de que ingresan 48 000 euros al año y, a pesar de eso, llegan al límite a final de año. Familias que hace pocos años cualquiera de nosotras podría haber considerado como de clase media ahora van muy justas. Ir al límite, señorías, significa que no te puedes permitir ningún capricho y, sobre todo, que no te puedes permitir ningún imprevisto. Pero si Daniel y María están así, señorías, ¿cómo están las demás? ¿Qué pasa con las madres que crían solas, con las parejas separadas? ¿Qué pasa con quien tiene una persona dependiente, una enferma crónica en la familia, con quien tiene que mantener a su familia en otro país? Pues pasa, señorías, que no tienen vida, que su vida es pura supervivencia. Yo no quiero eso para mi país, yo quiero que la gente pueda vivir con dignidad, no solo sobrevivir. Como Gemma, madre de un chaval de 16 años que no puede permitirse ni alquilar una habitación y que tiene que convivir con su expareja. Como Raúl, que tiene 36 años y que, después de 12 años viviendo de forma independiente, ha tenido que volver a casa de sus padres y lo siente como un fracaso. O Sonia, madre de tres hijos, que tuvo también que irse a vivir a casa de sus padres y su marido vive en otro lugar. Sonia nos cuenta que ingresan juntos 2200 euros y, aun así, no llegan. Su crisis de vivienda, señorías, su especulación le está costando la vida a la gente trabajadora de este país y le está costando la salud mental. (Aplausos). Su crisis de vivienda y su especulación. Simplemente no podemos seguir así.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.