Inés Granollers CunilleraERC
Diputada
«Lo mismo sucede con la alimentación. Si tenemos que garantizar que nadie tenga dificultades para poner comida básica en la mesa, tenemos, por supuesto, que vigilar los márgenes de los grandes distribuidores cuando hay situaciones de abuso, pero no podemos hacer una política de precios que mire solamente el final de la cadena, porque entre el terreno, entre el huerto y los supermercados hay muchos pasos y ninguna política de tope de precios puede terminar cargando el coste sobre los agricultores. Por eso necesitamos hacer mucho trabajo antes, porque los payeses, los agricultores, no pueden ser quienes paguen el precio de la inflación. Si queremos alimentos asequibles, tenemos que garantizar también los precios justos para los productores y para el comercio de proximidad. Quizá no hay que reinventar la rueda. Les invito a participar y a ver el programa Projectes Singulars, en Cataluña, hecho con la suma de agricultores, elaboradores y comercios, porque lo más normal debería ser ir a la tienda de al lado de casa y encontrar allí productos buenos, saludables y a precios asequibles, velando por las familias, pero también velando por los agricultores, los ganaderos, los pescadores y las personas de las tiendas, porque no podemos destruir el comercio que mantiene vivo a nuestro territorio en un contexto en el que la agricultura, la ganadería y la pesca ya luchan por sobrevivir. Hay una cuestión de fondo. No queremos elegir entre proteger a los compradores y proteger a los productores, porque hay que proteger a ambos.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.