Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«En este momento tenemos una auténtica crisis humanitaria, pero, claro, si esa crisis humanitaria en Europa se plantea a través de este pacto europeo de migraciones y asilo, qué quiere que les diga, nosotros estamos muy preocupados, y estamos muy preocupados por distintos motivos que creo que son en parte la base de esta comparecencia. El primero, porque crea un procedimiento previo de entrada que de facto convierte la frontera en un limbo legal que naturaliza los denominados puntos calientes que acaban llevando a los migrantes a lugares como los CIE, que no son centros de acogida, sino que acaban siendo centros de detención. Durante la legislatura pasada se habló mil veces de las condiciones en que están los CIE. Es humanamente urgente resolver esas condiciones. Segunda característica, este pacto pretende naturalizar también los procedimientos en frontera, cosa que hará que todos los solicitantes de asilo que lo hagan de urgencia en el mismo paso fronterizo y que provengan de países con una tasa de reconocimiento baja, vean vulnerados sus derechos y que, por tanto, su solicitud no sea estudiada con el celo necesario ni de forma individualizada, es decir, resoluciones -aquello- con ciclostil. Tercero, porque puede llegar a hacer que sean habituales las detenciones masivas y las expulsiones exprés. No crea un mecanismo de corresponsabilidad real de reubicación en los países de la Unión Europea, sino que aumenta la presión sobre aquellos Estados que ya hacen un gran esfuerzo en la acogida. Mantiene la obligatoriedad de pedir el asilo en el primer país al que se llega. Y, luego, como cuarta característica -y esta nos parece increíble que haya que comentarla-, porque naturaliza un sistema flexible entre países de la Unión, y también respecto a terceros países, que permite pagar por no acoger. Lo repito: pagar por no acoger. Por tanto, es difícilmente aceptable en términos de equidad territorial. Además, este acuerdo entra en el peligroso terreno del uso de bases de datos personales cruzadas con la recogida de datos biométricos de identificación facial. Este es un elemento que atenta contra todas las mínimas garantías y la mínima dignidad personal. Y, finalmente, da vía libre a los países de la Unión Europea para saltar obligaciones internacionales en materia de acogida e inmigración, con la posibilidad del uso del reglamento de crisis de forma arbitraria, que permite saltarse las garantías humanitarias mínimas. Por tanto, nos despierta dudas. No lo vemos claro. Es posible que usted, cuando suba aquí, deshaga algunas de estas dudas, pero no son dudas solo de Esquerra Republicana de Catalunya, son dudas aportadas por muchas organizaciones internacionales y, por tanto, dudas que hay que explicar, que tenemos y que hay que ver cómo se resuelven.»
Fragmento 9 de 11 de esta intervención.