29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

Marta Madrenas i MirJunts

Diputada

«Aquesta és la contradicció que hauran d'explicar vostès perquè no poden defensar un estat plurinacional i alhora negar sistemàticament les conseqüències polítiques de la plurinacionalitat. No poden reivindicar l'autogovern per impedir que l'autogovern governi. I no poden proclamar el dret a decidir si després reservar ser des de Madrid sobre què podem o no podem decidir els catalans. Per tant, senyora Belarra, la pregunta ja no és què diu el preàmbul ? La pregunta és on han quedat els seus principis ? Perquè si tornen a votar que no, almenys haurem aclarit una cosa tothom sabrà una cosa que el problema no va ser mai el preàmbul. El problema és si Podemos permet que es continuï deixant que Madrid decideixi pels ciutadans catalans. I això té poc de plurinacional. Poc de federal i sobretot, molt de centralisme. Ni la negligència de Marlaska, ni la recentralització del PP, ni la falsa plurinacionalitat de Podemos. Catalunya no necessita més discursos sobre autogovern, necessita poder exercir lo. Moltes gràcies. Señorías del Grupo Popular, creemos que Marlaska debe dimitir. Ya lo dijimos en la comisión, también en este hemiciclo, y hoy lo volvemos a repetir: Marlaska tiene que dimitir. Y, si no lo hace él, el presidente Sánchez tiene que cesarle. Por tanto, sí, consideramos que hay motivos más que suficientes para reprobarlo, porque lo que pasó en Ceuta fue una negligencia política gravísima. Se ha hablado muy poco de la sentencia del Supremo. La primera semana de julio, el Supremo sentenció que no se podían aplicar las devoluciones en frontera a las personas que accedían nadando, porque no habían superado elementos físicos de contención fronteriza, y las entradas nadando, obviamente, se dispararon. El mismo Gobierno reconoció que esa sentencia había sido un detonante principal del aumento. Tanto es así que, el 16 de julio, Marlaska se comprometió públicamente a instalar estos elementos físicos en la frontera marítima, pero no lo hizo. Pasaron semanas y llegó el 30 de julio, setenta mil personas entraron nadando, la frontera colapsó, más de ciento cuarenta personas murieron y, entonces sí, en menos de 48 horas instalaron los elementos de contención que Marlaska había anunciado semanas antes. En 48 horas, un pimpam, está todo colocado. No podemos saber cuántas muertes, inmenso sufrimiento humano y entradas ilegales se habrían evitado, pero seguro que habría tenido un efecto disuasorio. Habría facilitado, obviamente, el control fronterizo y las devoluciones inmediatas. Y es que tampoco faltaban los avisos de la Guardia Civil, el CNI. Y luego está el show de las contradicciones para salvarse cada uno. Defensa dice una cosa, Interior otra, la Delegación del Gobierno otra. Una dramática crisis humanitaria evitable, más de ciento cuarenta personas pierden la vida, tres versiones y ninguna dimisión. Así que, sí, Marlaska merece ser reprobado y cesado.»

Fragmento 4 de 6 de esta intervención.

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