Diputada
«Señor ministro, dejemos trabajar a la justicia, pero eliminen a la juez Biedma. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). ¿Ese es el Gobierno de Sánchez? (Aplausos). Cuánta soberbia, señor ministro, de un ministro que ha venido aquí y nos ha dicho que Santos Cerdán era honorable y que le estábamos difamando. Usted ha venido aquí y nos ha dicho que no conocían de nada a Leire. Usted vino aquí y nos dijo que lo de Aldama era todo inventado. Claro, tiene un buen maestro usted de la soberbia, porque el señor Sánchez el otro día en un mitin gritaba: ¡No voy a perdonar a la derecha jamás! Hombre, ahora que no nos oye nadie, le confieso que esa noche casi no duermo del disgusto. (Risas). Porque, claro, el yerno de Sabiniano, que ha vivido toda la vida del negocio de la prostitución del suegro, dice que no nos perdona. El presidente que ha pactado con Bildu sacar a terroristas para que lo pongan ahí, dice que no nos perdona. El presidente que tiene a sus dos manos derechas en prisión por corrupción en el Gobierno dice que no nos perdona. Y el presidente que ha pedido a su partido que se elimine a una juez para que no investigue a su hermano, dice que no nos perdona. Pues, una cosa, señor Sánchez, la derecha no pide ni acepta su perdón. Pero ¿quién se cree, señor Sánchez? (Aplausos). Vamos a seguir condenando la corrupción, la incompetencia y las mentiras de Sánchez, señor Bolaños. Y dígale al señor Sánchez que, cuando los españoles lo echen, no creo que le valga con pedirles perdón. Muchas gracias. (Aplausos).»