Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, estamos ante el ministro más reprobado de la historia democrática de nuestro país, y ni dimite ni es cesado. Está aferrado al sillón y, sobre todo, sumiso y obediente a su amado líder. ¡Qué buen vasallo, señor ministro, hubiese sido de haber tenido buen señor! Además, usted está criticando a sus predecesores en el cargo, pero es incapaz de reconocer ningún error ante tanta reprobación. ¿Por qué no pide perdón y dimite?»