Óscar Clavell LópezPP
Diputado
«Pero el incumplimiento más flagrante es la falta de unos presupuestos generales del Estado. ¿Por qué abandonaron ustedes a todos aquellos alumnos vascos que simplemente por la modalidad lingüística escogida les pusieron un cero en la PAU, como si no tuviesen el mismo derecho que cualquier otro? (Aplausos). Ya ni siquiera hablan del tardío plan de recomendaciones contra el acoso. Solamente hay que analizar la agenda de la ministra, que ni está ni se la espera. Utiliza el ministerio, como hizo Pilar Alegría, como trampolín para su política en CastillaLa Mancha o, mejor dicho, su política sanchista antiPage. Las conferencias sectoriales se han convertido en una señal total de autoritarismo. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Creíamos imposible que la calidad educativa de este país pudiera caer más bajo, pero cada vez que se cambiaba de ministra caemos todavía más. De la ministra Celaá, aquella que decía que los niños no son de los padres, son del Estado -que ya no nos olvidamos de ella-, aquella señora que ahora es embajadora ante la Santa Sede, pasamos a Pilar Alegría, la que hacía oídos sordos a lo que ocurría en la habitación de al lado del parador de Teruel (aplausos), y ahora hemos llegado a la actual, a la ministra Tolón, que permite totalmente, con un, digamos, pucherazo total, introducir en una ley que pretende regular las ratios y la jornada lectiva de los docentes la ley de nietos, simplemente para conseguir rédito electoral. Finalizo, señor presidente. Con todo este currículum, ya me dirán ustedes si no hay motivos más que suficientes para reprobar a la ministra Tolón. Muchísimas gracias. (Aplausos.-Varios señores diputados: ¡Bravo!)»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.