Manuel Arribas MarotoPSOE
Diputado
«Y, señorías, tampoco estamos hablando de prohibir beber a una persona adulta, que tiene la libertad para hacerlo; lo que regulamos son las condiciones en las que después de haber bebido coge un coche y sale a una carretera, que es una vía compartida. Sí, señorías, porque la decisión de beber puede ser una decisión individual, pero, si uno después se pone al volante, las consecuencias dejan de ser así automáticamente. Y demasiadas veces vemos cómo quienes pagan las consecuencias son personas inocentes, como aquel joven de 21 años para cuya familia el pasado 16 de agosto a las 6:10 de la mañana se paró el reloj. Un vehículo se salió en la M404, en Madrid, y volcó. Dentro viajaban cuatro jóvenes, y uno de ellos murió; tenía 21 años. No sabemos qué quería hacer con su vida, pero sí sabemos que prácticamente tenía toda su vida por delante. Seguramente, tenía la edad de terminar sus estudios, de encontrar su primer trabajo, de enamorarse, de viajar, de equivocarse, de empezar otra vez de nuevo, de celebrar comidas familiares, de ver envejecer a sus padres, y todo eso desapareció aquella madrugada. Historias como estas no son extrañas, ocurren cada fin de semana. Detrás de cada estadística hay personas, no números, señorías; no se queden con los números, las historias deben continuar.»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.